El Ayuntamiento de El Petutall ha dado un paso de gigante en la modernización administrativa con la implementación de su propio sistema de I.A. (Ismael Asensio). Este nuevo recurso, un vecino jubilado de 84 años con una memoria privilegiada para las lindes y los parentescos, se ha instalado en la ventanilla de atención al ciudadano para procesar solicitudes de licencias y certificados con una velocidad que la informática convencional aún no puede alcanzar.
El sistema opera bajo un algoritmo basado en la mirada clínica y el clima matutino. Según explican desde la concejalía de Modernización Rural, don Ismael no requiere servidores en la nube ni cables de fibra óptica, sino únicamente un café solo y una silla de mimbre frente al mostrador. Su método de validación consiste en observar la postura del solicitante al entrar; si el vecino no saluda con la debida inclinación de cabeza o si la humedad del ambiente indica que no es buen día para remover tierras, la solicitud es descartada automáticamente sin posibilidad de recurso legal.
«Para qué queremos pantallas si Ismael sabe quién tiene deudas con el riego solo por cómo aparca el tractor. El ahorro en software es total y el sistema solo se cuelga si hay partida de dominó en el bar», afirma el alcalde.
La eficiencia de la I.A. local ha permitido reducir los tiempos de espera a cero segundos, ya que la mayoría de los expedientes terminan en la trituradora de papel antes incluso de ser rellenados por completo. El consistorio ya estudia ampliar la red con un sistema de almacenamiento masivo basado en el grupo de WhatsApp de las señoras de la limpieza del polideportivo municipal.

