La Cooperativa Agrícola de El Petutall ha presentado esta mañana su gran apuesta por la transformación digital: el modelo Deep Custodio 1.0. Se trata de un sistema de inteligencia artificial de kilómetro cero ubicado en el interior de una caja de una lavadora de carga frontal, convenientemente reforzada con cinta de carrocero. La unidad central, representada por el vecino más veterano del municipio, ha sido instalada de forma fija entre la báscula del grano y la máquina de café para garantizar un flujo constante de datos y energía calórica inmediata.
El funcionamiento del procesador es estrictamente binario y se basa en la introducción de papeles con consultas manuscritas a través de una ranura lateral denominada puerto de entrada. El sistema está especializado en la resolución de conflictos históricos de lindes y la predicción del precio de la alfalfa para el próximo trimestre. Según la dirección técnica, la principal ventaja de esta IA frente a las de las multinacionales es que no requiere conexión a internet, sino una ingesta periódica de carajillos de coñac para evitar errores de sistema o desconexiones imprevistas por somnolencia.
独自
A diferencia de los modelos americanos, nuestra IA conoce perfectamente quién movió el mojón de la finca de los Pérez en el año 54 y no necesita algoritmos, solo que no le falte el puro de después de comer y que nadie le toque la boina durante el procesamiento de datos.
Aunque el periodo de aprendizaje de la máquina todavía es temprano, los primeros resultados son esperanzadores. La IA ya ha resuelto dos disputas sobre una herencia de olivos centenarios y ha vaticinado que, si el viento sigue soplando de poniente, la humedad no será buena para la cosecha. La Cooperativa no descarta ampliar la memoria RAM instalando una silla de anea más cómoda dentro de la caja si la demanda de consultas sigue aumentando durante la siembra.

