El Ayuntamiento de la localidad ha procedido esta mañana a la instalación de semáforos de regulación de flujo humano en la calle Mayor para erradicar los focos de cortesía extrema. La medida busca disolver los habituales bloqueos circulatorios provocados por vecinos que, al encontrarse de frente, entran en un bucle infinito de cesión de paso que llega a durar horas.
Intervención de urgencia
El dispositivo cuenta con sensores de masa que detectan cuando dos personas permanecen inmóviles intercambiando frases como «pase usted» o «por Dios, faltaría más, pase primero». Según los técnicos municipales, la parálisis social en este punto ha llegado a colapsar el acceso a la panadería, donde la semana pasada dos residentes estuvieron a punto de desfallecer al no alcanzar un acuerdo sobre quién debía cruzar el umbral antes.
Protocolo de desatasco
Es una cuestión de seguridad ciudadana; si la luz se pone en verde, el vecino debe avanzar sin mirar atrás, bajo riesgo de sanción administrativa por exceso de educación
A partir del lunes, la Policía Local vigilará que nadie se detenga a preguntar por la salud de los parientes durante el tiempo de paso obligatorio. Los nuevos semáforos incorporan además un sistema de megafonía que emitirá ruidos de claxon y leves improperios para romper la atmósfera de cordialidad excesiva si el bloqueo de cortesía supera los cinco minutos de duración.

