El Centro Cultural de Les Olives ha inaugurado «Presencias de Mimbre», una muestra que reúne diecisiete taburetes que han pasado más de 14.000 horas custodiando turnos en la calle. La exposición analiza la soberanía jurídica de un mueble vacío frente a la farmacia o la parada del panadero, reconociendo el valor metafísico del objeto que reserva un espacio sin necesidad de que su dueño esté presente.
La autoridad del asiento
Cada pieza expuesta cuenta con una ficha técnica que detalla sus logros, como un taburete de tres patas que consiguió mantener la primera posición para la vacuna de la gripe durante cuatro inviernos seguidos. La muestra destaca la tensión estética entre el óxido y el respeto reverencial que los vecinos profesan hacia estas estructuras, cuya mera presencia anula cualquier intento de avance en la jerarquía social de la cola.
«Una silla en la acera no es un residuo, es un mandato constitucional que nadie desobedece por miedo a la presión social», afirma el comisario de la muestra.
Protocolo de espera
La organización ha recordado que está estrictamente prohibido sentarse en las obras, ya que hacerlo supondría una falta grave contra el protocolo de reserva y podría alterar turnos vigentes desde la década pasada. Al finalizar la semana, las sillas serán devueltas a sus esquinas correspondientes para que sigan ejerciendo su labor de vigilancia ciudadana y reserva de sombra en la plaza.

