La corporación municipal ha aprobado por unanimidad la catalogación del bache situado en el cruce de la Calle Mayor como Bien de Interés Cultural Local. El informe técnico resalta que la oquedad constituye un ejemplo excepcional de arquitectura inversa que ha resistido intacto el paso de siete legislaturas y diversos intentos fallidos de reparación asfáltica.
Patrimonio del asfalto
La decisión paraliza el plan de pavimentación previsto, priorizando la conservación de los estratos visibles en el fondo del socavón. Según los expertos, el desgaste del firme permite observar sedimentos de mediados del siglo pasado, convirtiendo la vía en un museo de arqueología vial que ya atrae a curiosos de toda la comarca interesados en la estratigrafía del alquitrán.
Es un error verlo como un desperfecto; es una ventana al subsuelo que respira historia y esencia municipal.
Santuario biológico
El bache alberga además un ecosistema de mosquitos trompeteros único en la provincia. Este microclima de aguas estancadas ha permitido el desarrollo de una fauna local que el consistorio protegerá instalando un cordón de seguridad para evitar que los vecinos arrojen escombros que alteren la biodiversidad de la grieta o asusten a las larvas con productos de limpieza.
El Ayuntamiento desviará el tráfico permanentemente por la acera de los pares para garantizar la integridad de la pieza. Se prevé instalar iluminación LED subacuática en el interior del agujero para facilitar las visitas guiadas nocturnas y resaltar los reflejos de los aceites industriales acumulados desde los años ochenta.

