La UNESCO ha incluido oficialmente al alioli de Castelló en la lista de las Maravillas del Mundo, situándolo al mismo nivel arquitectónico que las Pirámides de Giza. Tras deliberar en París, el comité determinó que la cohesión de la emulsión local posee una estabilidad superior a la de cualquier cemento romano conocido. Este reconocimiento eleva el mortero de ajo y aceite a la categoría de monumento nacional, obligando a las autoridades a proteger cada ración servida en los almuerzos populares de la provincia.
Metodología y viscosidad extrema
Un despliegue de ingenieros internacionales ha comenzado a trabajar sobre el terreno para medir la densidad técnica del producto. Equipados con viscosímetros de alta precisión, los técnicos evalúan la capacidad de la salsa para mantenerse adherida a un trozo de pan seco bajo condiciones meteorológicas adversas. Según el informe preliminar, la resistencia a la compresión de un alioli bien ligado en Castelló es capaz de soportar el peso de un tractor articulado sin perder su característica textura sedosa.
Centro de interpretación en la CV-10
La Generalitat ha anunciado la construcción de un centro de interpretación en una estación de servicio estratégica de la autovía CV-10. El edificio contará con un túnel del viento para simular el efecto del cierzo sobre la superficie del mortero y una sala de catas insonorizada para expertos.
El alioli de Castelló no se degusta, se habita; es la única estructura del mundo capaz de frenar con éxito el avance del desierto.
El nombramiento conlleva la implementación de un perímetro de seguridad alrededor de los morteros de mármol de toda la provincia. A partir de ahora, cualquier intento de rebajar la mezcla con huevo o leche será considerado un atentado contra el patrimonio de la humanidad, tipificado en el código penal con penas de destierro inmediato a provincias del interior donde solo se sirve mantequilla tibia.

