La Patrulla Rural ha detenido a un vecino tras las denuncias de varios conductores en el camino de la sierra. El individuo había instalado una barrera de madera y un cajetín de cobro en un tramo estratégico desde donde se divisaba un arcoíris doble que aterrizaba sobre sus terrenos. Los agentes constataron que el hombre cobraba dos euros por el derecho de mirada y un suplemento por el uso de cámaras digitales.
Infraestructura óptica
El detenido alegó que el arcoíris es una infraestructura privada sujeta a un estricto mantenimiento. Según su versión, la intensidad de los colores depende directamente de la calidad del aire de su parcela, por lo que considera que cualquier transeúnte que aproveche la refracción lumínica en su propiedad está haciendo un uso ilegítimo de sus recursos particulares sin compensar el desgaste visual del paisaje.
Si el arcoíris cae en mi barbecho, los fotones son de mi propiedad y el mantenimiento cromático corre de mi bolsillo
El Ayuntamiento ha iniciado un expediente por actividad comercial sin licencia meteorológica. El arrestado ha solicitado ahora una desgravación por el IVA de los colores primarios, argumentando que el espectro visible en su finca cumple con todas las normativas de seguridad vial y señalización pertinentes para un fenómeno de su envergadura.

