El taller de carpintería acústica de Eusebi Fandonguetes ha puesto en el mercado el Resonador de Olmo 3000, un dispositivo artesanal diseñado para pastores con poca capacidad pulmonar o exceso de timidez. Este amplificador analógico, tallado a mano en madera de olmo secada durante tres legislaturas, es capaz de transformar un soplido sordo en una onda expansiva de 110 decibelios que atraviesa valles y desfiladeros sin perder matices armónicos.
Fidelidad acústica en alta montaña
El aparato garantiza una fidelidad de sonido que permite a las ovejas distinguir si el silbido de su dueño es de carácter urgente o meramente protocolario. Gracias a su cámara de aire tratada con resina de pino, el sonido no solo viaja más lejos, sino que mantiene la nitidez necesaria para que el ganado regrese a casa incluso si se ha cruzado a la provincia vecina por un descuido burocrático o un despiste migratorio.
El problema no es que el perro no me oiga, es que el eco llegaba con retraso y las cabras se pensaban que les estaba dando los buenos días del día siguiente por adelantado.
Uso doméstico y seguridad
Además de su función ganadera, el dispositivo está ganando popularidad entre las familias que veranean cerca de ríos o pozas profundas, permitiendo llamar a comer a los hijos con una autoridad acústica que hace vibrar la vajilla del merendero. El precio de venta incluye una funda de pana reforzada y un manual de prevención de avalanchas sonoras para evitar desprendimientos accidentales en las zonas de roca calcárea.

