El Ayuntamiento ha aprobado el nuevo Plan de Patrocinio de Infraestructuras Degradadas para sanear las arcas municipales. Ante la imposibilidad de asfaltar la calle Mayor, el consistorio subastará el nombre de cada bache a los vecinos. La medida pretende convertir los socavones en un activo publicitario o emocional para particulares y empresas.
Publicidad y venganzas personales
Las pujas más altas se han concentrado en el tramo central, donde un agujero de quince centímetros ha sido bautizado como Ferretería El Tornillo. Otros ciudadanos han optado por el anonimato para dedicar los baches a sus enemigos o antiguos socios comerciales. El alcalde ha recordado que el nombre se grabará en una placa de latón instalada en el fondo del socavón, visible solo cuando el vehículo sufra el impacto.
Hemos recaudado lo suficiente para comprar dos sacos de arena, aunque los guardaremos por si sube el precio del grano
El éxito de la iniciativa ha llevado al consistorio a plantearse la venta de las telarañas del centro cultural y de las grietas de la iglesia. Por ahora, los servicios de mensajería ya utilizan la nueva nomenclatura urbana, guiándose por indicaciones como girar a la derecha tras el Socavón de los Sueños Rotos.

