El sector de la automoción rural ha registrado esta semana un anuncio sin precedentes en el tablón de la cooperativa local. Pancracio G., ganadero de tercera generación, ha puesto a la venta un mulo modelo 2018 con apenas trescientos kilómetros de rodaje, destacando que el ejemplar se encuentra en estado de colección. Según el pliego de condiciones, el animal ha pernoctado siempre en garaje techado y climatizado por estiércol fermentado, evitando así la corrosión de las articulaciones y el desgaste prematuro por inclemencias meteorológicas.
Equipamiento de alta gama
El ejemplar cuenta con una tapicería de pelo natural de serie en tono pardo, dirección asistida mediante cabezada de cuero y un sistema de tracción integral a las cuatro patas que garantiza un agarre óptimo en terrenos de secano. A diferencia de los modelos industriales, este mulo de kilómetro cero dispone de una suspensión hidráulica biológica que absorbe las irregularidades del barbecho sin necesidad de filtros de partículas, manteniendo una emisión de gases totalmente orgánica y biodegradable.
Es una oportunidad única para quien busque un vehículo de proximidad; el motor es de un solo cilindro pero tiene una fuerza de empuje que ya quisieran los tractores modernos, y lo mejor es que no necesita pasar la ITV.
Mantenimiento y financiación
El vendedor asegura que el mantenimiento se ha realizado en herrería oficial, con cambio de herraduras y equilibrado de cascos. El precio incluye el cambio de titularidad en el registro pecuario y un saco de combustible a base de cebada premium. Los interesados pueden realizar una prueba de conducción por el camino del vertedero, siempre que traigan sus propias alforjas homologadas.

