El barrizal de Les Forques acogió ayer la subasta del primer surco de la campaña, una pieza de Land Art que atrajo a inversores internacionales. El Patronato de Cultura presentó la zanja de un tractor como el hito estético del invierno. Los asistentes, con botas de agua de marca, observaron la tierra removida mientras un subastador lidiaba con el olor a estiércol.
El tractorista como genio creativo
Eustaquio Beltrán, autor de la pieza, es ahora un artista conceptual elogiado por la tensión cromática de su arado. Yo quería ir recto, pero dicen que he captado la esencia del vacío, explicó Beltrán. La puja alcanzó cifras récord por un error en el trazo, interpretado por los expertos como un desafío consciente a la hegemonía de la geometría tradicional.
Nunca vimos un embrague tan cargado de angustia existencial y compromiso con la tierra.
Vanguardia bajo la lluvia
La jornada concluyó con la venta del terreno a un fondo de inversión. El futuro de la obra es incierto por la lluvia, que podría transformar la inversión en un simple charco sin discurso narrativo. El ayuntamiento ya planea subastar el primer estornudo de la primavera como performance sonora de vanguardia para financiar las fiestas.

