El pleno municipal ha aprobado desplazar la iglesia de San Poncio exactamente 7,4 metros hacia el oeste. La medida busca eliminar la zona de sombra que impide al párroco disponer de cobertura móvil, una situación calificada por el consistorio como insostenible para la correcta digitalización de los servicios religiosos locales.
Rodillos de encina
El arquitecto municipal, Eustaquio Llobet, empleará un sistema de rodillos de madera y catorce tractores para mover el templo. Según los informes técnicos, los muros del siglo XII actúan como un inhibidor natural que bloquea la señal del repetidor cercano, obligando a desplazar toda la mole de piedra hasta que el router de la sacristía reciba al menos tres rayas de conexión estable.
«No podemos evangelizar si el vídeo se corta al mencionar el pecado original», asegura el párroco.
Sermones en 4K
Mosén Braulio ha celebrado el proyecto, pues actualmente debe trepar al campanario con el brazo extendido para poder subir sus archivos a la nube. Se espera que la operación dure tres horas, tiempo en el que el reloj de la torre marcará una hora distinta al estar en movimiento. Los vecinos han sido avisados para que retiren sus macetas de la plaza y faciliten el paso del edificio religioso.

